Exposición al ruido y acúfenos
La exposición al ruido es una de las causas más frecuentes de pérdida auditiva, así como de acúfenos. Exponerse a ruidos fuertes, incluso durante periodos cortos, puede provocar daños temporales y posiblemente síntomas de acúfenos. Una exposición prolongada al ruido aumenta considerablemente el riesgo de sufrir pérdida auditiva o acúfenos.
En este artículo, veremos brevemente cómo la exposición al ruido puede provocar acúfenos, pérdida auditiva y otros trastornos relacionados con la audición.
¿Cómo provoca acúfenos la exposición al ruido?
La exposición al ruido es una de las causas más frecuentes de los acúfenos. La exposición a ruidos fuertes, tanto durante periodos cortos como largos, puede provocar acúfenos agudos o crónicos. Cuanto mayor sea el número de decibelios (cuanto más fuerte sea el ruido) y más dure la exposición, mayor será la dosis recibida y mayor será el riesgo de daños.
Una dosis de ruido elevada puede dañar las diminutas células ciliadas de su oído, llamadas cilios, que le ayudan a captar y procesar las señales sonoras. Un daño en estos cilios puede derivar en pérdida auditiva y acúfenos.
Es importante ser consciente de los peligros de la exposición a ruidos fuertes y tomar medidas concretas para evitarlos. Identifique las situaciones en las que deba elevar la voz para hacerse oír, y más aún aquellas en las que el sonido es tan fuerte que resulta incómodo.
¿Puedo desarrollar acúfenos después de una exposición al ruido de corta duración?
Sí. Los acúfenos pueden aparecer tras una exposición al ruido de corta duración, aunque, por lo general, una exposición breve suele provocar síntomas de acúfenos pasajeros. Algunas personas reportan pitidos en los oídos después de una noche en una discoteca o un concierto: se trata de acúfenos de corta duración.
Si tiene que exponerse a un ruido fuerte, aunque sea brevemente, sea precavido utilizando tapones para los oídos o evitando acercarse demasiado a los altavoces. Los acúfenos, incluso pasajeros, son una señal de daño auditivo.
¿Son definitivos los acúfenos debidos a la exposición al ruido?
Depende. En algunos casos, pueden aparecer acúfenos permanentes tras una exposición extrema al ruido, incluso de corta duración. Dicho esto, la mayoría de las veces, una exposición breve solo provocará síntomas de acúfenos pasajeros.
Los acúfenos relacionados con una exposición prolongada al ruido tienen más probabilidades de ser definitivos. De hecho, una exposición de larga duración significa una dosis de sonido mayor y daños más extensos en los cilios y en otras funciones auditivas.
Incluso los acúfenos recurrentes pueden desaparecer con el tiempo. Si siente síntomas de acúfenos, es especialmente importante limitar su exposición al ruido para evitar dañar aún más su audición.
¿Qué debo hacer si creo que tengo acúfenos?
Si cree que usted o alguno de sus allegados sufre de acúfenos, le recomendamos que consulte a un médico otorrinolaringólogo, quien podrá ayudarle a realizar un diagnóstico y tratar los acúfenos. El médico le derivará a un audioprotesista para una revisión auditiva completa. Esto permitirá saber qué tipo de acúfenos padece, cuál es su causa y cuáles son las mejores opciones de tratamiento para usted.
Los acúfenos pueden tener un impacto importante en el estilo de vida y la salud mental: por ello, es esencial saber que no está solo y que existen soluciones.
Para saber más, lea nuestro artículo «Los tratamientos de los acúfenos».
Lo esencial que hay que recordar
La exposición al ruido contribuye directamente tanto a la pérdida auditiva como a los acúfenos. Haga todo lo posible por evitar la exposición prolongada a ruidos fuertes, ya que puede causar lesiones auditivas irreversibles, pérdida auditiva o acúfenos.
Y si ya sufre de acúfenos, sepa que no está solo. Existe una gran variedad de opciones de tratamiento, incluyendo audífonos realmente asequibles. ¡Así que tome las riendas, ocúpese de sus acúfenos y disfrute de una mejor calidad de vida!
