El síndrome de la oreja musical
El síndrome del oído musical, o SEM, más conocido como alucinación auditiva, consiste en oír o percibir música sin que exista ninguna fuente sonora externa. Se trata de una forma de acúfeno. El acúfeno es la percepción de un sonido en los oídos en ausencia de cualquier fuente externa. A diferencia del síndrome del oído musical, donde lo que se oye es música o una melodía real, el ruido del acúfeno es mucho más desorganizado. Puede manifestarse en forma de chasquidos, silbidos, siseos, zumbidos, gorjeos, estruendos, soplos o retumbos. La percepción del sonido musical varía de una persona a otra en quienes padecen el síndrome del oído musical. Algunas tienen la impresión de oír a toda una orquesta tocando una pieza completa, mientras que otras solo oyen un instrumento tocando una melodía única. Algunas incluso oyen una voz que canta, con o sin acompañamiento. Las melodías que oyen con más frecuencia las personas que padecen el síndrome del oído musical son himnos religiosos, música patriótica y villancicos. Debido a la naturaleza de este síndrome, mucha gente lo ha confundido erróneamente con un trastorno psicológico o un síntoma de demencia, pero no es así. El síndrome del oído musical es un problema relacionado con la audición, pero, lamentablemente, no se puede determinar su causa exacta. Es común en personas mayores, pero puede afectar a cualquier persona que presente algún tipo de pérdida auditiva. Este síndrome no tiene nada que ver con tener una canción pegada en la cabeza. El síndrome del oído musical es diferente. Cuando tienes una canción en la cabeza, sabes con seguridad que está en tu mente y que no proviene de una fuente externa. Este no es el caso de las personas con síndrome del oído musical: la melodía que oyen parece provenir de una dirección externa precisa y evidente. Esto puede llevarlas a buscar la fuente del ruido. Esta es la razón por la que algunos creen que se trata de un trastorno psicológico: la persona busca el origen de un sonido que nadie más a su alrededor puede oír.
Las causas del síndrome del oído musical
Aunque la causa real del síndrome del oído musical sigue siendo desconocida, existe una explicación plausible para su aparición. La causa más probable es la privación auditiva. Si usted no tiene pérdida auditiva, lo que percibe como sonido es el producto de una combinación entre la información sonora captada por el oído, su interpretación por parte del cerebro y las predicciones que este realiza. Cuando la información sonora llega de forma continua, el cerebro no necesita predecir mucho. En cambio, en caso de pérdida auditiva, la información sonora se reduce, o incluso desaparece, según el grado de la afectación.
En ausencia de información sonora, su cerebro se ve obligado a predecir más para interpretar lo poco que recibe.
La gravedad de la pérdida auditiva determina la magnitud de la falta de información, es decir, de la privación auditiva. Cuanto mayor sea, más tendrá que rellenar el vacío su cerebro. Esta privación auditiva vuelve hipersensible a la corteza auditiva. Entonces, el cerebro se ve incitado a generar sonidos por sí mismo para llenar el vacío dejado por la ausencia de entrada sonora. En términos sencillos, el síndrome del oído musical puede resultar del hecho de que su cerebro rellena los espacios en blanco creados por la falta de sonidos externos. En las personas que sufren acúfenos, este vacío se llena con ruidos aleatorios; en las personas que padecen el síndrome del oído musical, el cerebro produce sonidos melodiosos o musicales. Además de la falta de información auditiva, otras posibles causas del síndrome del oído musical son:
1. La pérdida auditiva
Como hemos mencionado, una pérdida auditiva provoca una pérdida de información auditiva. Según su causa o gravedad, la pérdida auditiva puede ser temporal o permanente y afectar a un solo oído o a ambos.
La ausencia de información auditiva provocada por la pérdida auditiva obliga al cerebro a generar sus propios sonidos.
2. Los medicamentos
Ciertos tipos de medicamentos pueden provocar diferentes formas de alucinaciones, incluidas alucinaciones auditivas o el síndrome del oído musical. Algunos fármacos psiquiátricos como Haldol (haloperidol), Zyprexa (olanzapina) y Seroquel (quetiapina) han sido identificados como posibles causas de alucinaciones. Obviamente, estos medicamentos no están destinados a provocar alucinaciones: suelen ser un efecto secundario en el usuario. Otros medicamentos que pueden provocar alucinaciones auditivas son Ativan (lorazepam), Ambien (zolpidem), Requip (ropinirol), Lunesta (eszopiclona), las sulfonamidas y las cefalosporinas. Es raro que un medicamento provoque el síndrome del oído musical, pero esta posibilidad no puede descartarse: si los síntomas aparecen justo después de empezar un tratamiento, informe a su médico inmediatamente.
3. El implante coclear
Aunque no se han realizado estudios a gran escala para confirmar que los implantes cocleares puedan provocar el síndrome del oído musical, estudios de menor tamaño así lo han establecido.
Estos trabajos han demostrado que el síndrome del oído musical puede ser desencadenado por la colocación o la retirada de un implante coclear. Las pruebas siguen siendo limitadas, pero si la retirada de un implante coclear puede provocar este síndrome, es probablemente debido a la ausencia de información auditiva. Los implantes cocleares se colocan en personas con problemas de audición para ayudarles a oír. Si se retira el implante, el oído ya no puede transmitir información auditiva al cerebro. Esta desaparición repentina puede obligar al cerebro a generar sus propios sonidos. Algunas patologías como la enfermedad de Alzheimer, la hiperacusia, la demencia y la epilepsia también pueden desencadenar el síndrome del oído musical o aumentar su probabilidad.
El tratamiento del síndrome del oído musical
No existe un tratamiento específico para el síndrome del oído musical, precisamente porque su causa exacta sigue siendo desconocida. Además, debido a la heterogeneidad de los síntomas, los tratamientos suelen ser específicos para cada individuo. Es decir, debido a los distintos grados de gravedad y a los diferentes tipos de sonidos musicales percibidos, dos personas que sufran el síndrome del oído musical no recibirán necesariamente el mismo tratamiento. Estos tratamientos no pretenden curar el síndrome, ya que no pueden hacerlo. Por lo general, se prescriben para ayudar a los pacientes a adaptarse a los sonidos y atenuar los síntomas. Estos son algunos tratamientos para el síndrome del oído musical:
1. Los audífonos
Si el síndrome del oído musical se debe a una pérdida auditiva, los audífonos pueden lograr que desaparezca la música en sus oídos. Un audífono es un dispositivo que funciona con pilas diseñado para facilitar o mejorar la audición. Los audífonos pueden amplificar el sonido o mejorar su audición tanto en entornos tranquilos como ruidosos. Por lo general, se colocan detrás de la oreja o en el conducto auditivo. A la mayoría de las personas con pérdida auditiva les cuesta oír o captar las señales sonoras. Pero con un audífono, lo consiguen. He aquí cómo: el micrófono del audífono capta el sonido exterior y lo envía al amplificador. El amplificador aumenta el volumen del sonido y, a continuación, el receptor lo transmite al oído, desde donde llega al cerebro para ser interpretado. Dado que un audífono capta ahora los sonidos externos, su cerebro ya no necesita generar sonidos para llenar los espacios en blanco.
2. Los medicamentos
Aunque algunos medicamentos pueden provocar alucinaciones auditivas, otros pueden ayudar a aliviar los síntomas. No existe un medicamento único ni una solución universal para tratar el síndrome del oído musical. Los medicamentos que figuran a continuación pueden ser eficaces en una persona y no tener efecto en otra, debido al origen heterogéneo del síndrome. Los antiepilépticos, las benzodiacepinas y los antipsicóticos pueden contribuir a tratar el síndrome del oído musical. El donepezilo también ha sido identificado como un posible tratamiento. Si su acúfeno musical apareció después de tomar un corticoide a base de betametasona, cambiar a un corticoide a base de prednisolona puede hacer desaparecer la música en sus oídos. Otros medicamentos que podrían ayudar son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los neurolépticos o antipsicóticos atípicos y los agentes colinérgicos. Como todo medicamento, estos conllevan efectos secundarios. Por tanto, es esencial tomarlos solo bajo prescripción y supervisión de su médico.
3. La terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una intervención psicoterapéutica o psicosocial que busca mejorar la salud mental. Ayuda a las personas a identificar y modificar los patrones de pensamiento perturbadores que afectan negativamente a sus emociones y su comportamiento. Aunque no cura el síndrome del oído musical, puede ayudarle a convivir con él sin sufrir sus efectos nocivos. La TCC le ayudará a regular mejor sus emociones y a desarrollar estrategias personales de adaptación que le permitirán ignorar la música en sus oídos y concentrarse en sus actividades diarias sin demasiadas interferencias.
4. Cambios en el estilo de vida
El síndrome del oído musical no significa el fin de una vida normal. Muchas personas lo padecen y, al mismo tiempo, disfrutan plenamente de su vida. Unos cuantos cambios en el estilo de vida pueden bastar para recuperar la situación que tenía antes de oír canciones en sus oídos. He aquí algunas vías a considerar.
Cree un ruido de fondo. Puede parecer contraproducente, pero no lo es. Crear un ruido de fondo escuchando música o utilizando un generador de ruido blanco permite distraer a su cerebro. Cuando el ruido de fondo es suficiente, su cerebro ya no necesita ejercer de director de orquesta.
Haga ejercicio regularmente. Una actividad física regular le mantiene en forma y le ayuda a liberar el estrés. Muévase regularmente, tanto en interiores como en exteriores. También puede probar el yoga o practicar la respiración profunda, el mindfulness y la meditación. La aromaterapia y los masajes son también buenas ideas para explorar.
Gestione su estrés. El estrés puede agravar los síntomas del síndrome del oído musical: por ello, es importante encontrar formas de limitarlo y aliviarlo. El estrés puede provocar ansiedad, y la ansiedad es conocida tanto por provocar como por agravar los ruidos en el oído. La relación entre acúfenos y ansiedad es circular: los acúfenos provocan ansiedad, la ansiedad agrava los acúfenos, y los acúfenos agravados generan aún más ansiedad. Para evitar amplificar el ruido en sus oídos, evite todo lo que le estrese. Tómese siempre tiempo para relajarse. Esto le distraerá y alejará su mente de la canción en sus oídos.
Conclusión
Si padece el síndrome del oído musical, no se asuste: no está perdiendo la cabeza, el problema proviene de su audición.
Consulte rápidamente a un profesional de la salud en cuanto note un ruido musical en su oído. Puede resultar desestabilizador y angustioso al principio, pero con el acompañamiento médico y terapéutico adecuado, podrá llevar una vida normal. ¿Padece usted el síndrome del oído musical? ¿Cómo es la música que oye? ¿Cómo convive con ella? Comparta su experiencia con nosotros en CLARIA.
