La prueba del reflejo acústico
Si experimenta síntomas de pérdida auditiva, es fundamental que se revise la audición sin demora. Existen muchos tipos de exámenes para detectar la pérdida auditiva y es probable que le prescriban una serie de ellos. Cada prueba auditiva mide diferentes partes del oído para buscar distintos tipos de trastornos auditivos. Los exámenes que le prescriban serán determinados por un profesional de la audición y dependerán de los síntomas específicos de su pérdida auditiva.
Sabemos que las palabras «prueba auditiva» pueden resultar bastante angustiantes cuando no se sabe qué esperar. Por ello, hemos reunido recursos que le permiten informarse fácilmente sobre cada uno de los diferentes tipos de pruebas auditivas. En este artículo en particular, detallamos todo lo que hay que saber sobre la prueba del reflejo acústico.
¿Qué es la prueba del reflejo acústico y cómo funciona?
En su oído medio hay un pequeño músculo que se contrae involuntariamente cuando es estimulado por un ruido fuerte. Esta contracción recibe el nombre de «reflejo acústico». Cuanto más fuerte deba ser el sonido para activar el reflejo acústico, más degradada estará su audición. Si este reflejo existe en nuestros oídos, es para reducir la intensidad de nuestra propia voz cuando hablamos. De hecho, nos escuchamos a nosotros mismos más fuerte de lo que escuchamos a los demás. Percibimos nuestra propia voz tanto por conducción aérea como por conducción ósea, lo que explica por qué la escuchamos de forma tan diferente a la voz de los demás; esta es también la razón por la que a muchas personas no les gusta el sonido de su propia voz. En resumen, nuestro reflejo acústico existe para protegernos de la intensidad de nuestra propia voz.
La prueba del reflejo acústico es una subprueba de la timpanometría. Es decir, el reflejo acústico solo puede evaluarse durante un examen de timpanometría. Las personas con un timpanograma normal son sometidas a la prueba del reflejo acústico para localizar con precisión el origen y la naturaleza de su trastorno auditivo. Sin embargo, mientras que la timpanometría varía las presiones de aire para evaluar el funcionamiento del tímpano, la prueba del reflejo acústico utiliza una presión de aire fija durante la cual se envía sonido hacia el tímpano. Los dispositivos y el procedimiento de la prueba del reflejo acústico son exactamente los mismos que para la timpanometría: se coloca una sonda de timpanómetro en el oído y sentirá una cierta presión de aire en el conducto auditivo, pero la sensación no debe ser dolorosa. Los resultados de la prueba del reflejo acústico aparecen como una especie de curva en el timpanograma. El objetivo es que la curva del reflejo acústico sea menor que la curva inicial del timpanograma normal.
¿Por qué evaluar el reflejo acústico?
El reflejo acústico involucra gran parte del oído, incluyendo el tronco encefálico, el oído interno, el oído medio, el oído externo, etc. Por lo tanto, la mayor parte de las vías auditivas se evalúa durante una prueba del reflejo acústico. Cualquier problema ubicado en una de estas porciones de las vías auditivas aparecerá en la prueba del reflejo acústico y ayudará a identificar el tipo y la causa subyacente de la pérdida auditiva de un paciente.
Conclusión
El reflejo acústico se evalúa durante un examen de timpanometría, utilizando un timpanómetro que mide el funcionamiento de las diferentes partes de las vías auditivas. Su profesional de la audición puede determinar qué porciones de las vías auditivas no funcionan correctamente a partir de los resultados del timpanograma. Esto le ayudará a identificar con precisión la causa subyacente y el tipo de pérdida auditiva que padece.
Gracias por leer este artículo,
Kathleen Williams
Redactora jefe, CLARIA
