Audiometría tonal
Existen siete tipos de pruebas auditivas diferentes. Cada una se distingue por su función y procedimiento para detectar una pérdida auditiva. Las pruebas que le convengan dependerán totalmente de su situación auditiva personal.
La audiometría tonal, también conocida como audiometría de tonos puros, es una de las pruebas auditivas más comunes. Es probable que ya se haya realizado una en el pasado y podría ser uno de los primeros exámenes que le prescriban. Dicho esto, la expresión «prueba auditiva» puede resultar intimidante cuando no se sabe exactamente qué esperar. En este artículo, explicamos con más detalle qué es la audiometría tonal y cómo funciona.
¿Qué es la audiometría tonal?
La audiometría tonal es una prueba de conducción aérea que determina el sonido más suave que usted es capaz de escuchar a diferentes frecuencias y tonos. Emite sonidos que cubren el espectro del habla (de 500 a 4000 Hz) para determinar si sus umbrales auditivos se sitúan dentro de los límites normales. Esta prueba puede ser subjetiva, ya que se trata de una medida conductual del umbral auditivo: se basa en las respuestas del paciente a los estímulos sonoros. Por tanto, no es necesariamente la prueba más fiable, ya que es posible que se produzca un error humano si el paciente no sigue correctamente las instrucciones. Por esta razón, la audiometría tonal se reserva para adultos y niños capaces de cooperar durante el examen.
¿Cómo se desarrolla una audiometría tonal?
La audiometría tonal es sencilla e indolora. Quizás recuerde el día en que le evaluaron la audición en la escuela. Probablemente le llevaron a una habitación silenciosa, le pusieron unos auriculares y le pidieron que indicara si escuchaba sonidos. Pues bien, las cosas no han cambiado mucho desde entonces. Se le colocará en un entorno tranquilo y se le entregarán unos auriculares. Un profesional de la audición seleccionará sonidos, de más suave a más fuerte, que se emitirán a través de los auriculares. Su papel consiste en levantar la mano, pulsar un botón o decir «sí» (el profesional le dará las instrucciones precisas) después de cada sonido que escuche. Si por alguna razón no puede utilizar auriculares, los sonidos se emitirán a través de altavoces en el interior de una cabina insonorizada y se seguirá el mismo procedimiento de respuesta. Sin embargo, la audiometría tonal realizada con altavoces en lugar de auriculares, conocida como «audiometría de campo libre», no permite evaluar cada oído de forma independiente. Por tanto, sus resultados serán más útiles si puede utilizar auriculares.
¿Qué me dirá una audiometría tonal?
Realizarse una audiometría tonal ayudará a su médico a derivarle al especialista adecuado: un audioprotesista —profesional sanitario formado en la evaluación de la pérdida auditiva y trastornos asociados— o un otorrinolaringólogo, cirujano especialista en los oídos, la nariz y la garganta.
Los resultados se registran en un audiograma como un «éxito», cuando los umbrales auditivos se encuentran dentro de los límites normales, o como una «derivación», en caso de posible pérdida auditiva, con la recomendación de repetir la prueba y medir los umbrales. Estos resultados permitirán a su médico determinar el grado, el tipo y la causa subyacente de su pérdida auditiva, sentando así las bases para un diagnóstico y un plan de tratamiento.
Conclusión
La audiometría tonal es una forma sencilla y eficaz de examinar qué frecuencias perciben sus oídos a diferentes tonos. Es una de las pruebas auditivas más fáciles de realizar, totalmente indolora y no invasiva. Esta prueba es uno de los últimos pasos para determinar el grado y la causa subyacente de su pérdida auditiva: si se la realiza, ¡estará a un paso de escuchar mejor! Si su pérdida auditiva es de leve a grave, es posible que su médico le recomiende audífonos; en ese caso, ¡no dude en descubrir los productos fiables y asequibles de CLARIA!
¡Gracias por su lectura y por una mejor audición!
